Comprar camper en Chile en 7 pasos

Después de haber logrado, ¡¡al fin!! nuestra camper, podemos afirmar que Chile no es un país fácil para comprar este tipo de vehículos. Y menos aún si eres extranjero.

Chile es un país que sin RUT, su identificación, no eres casi nadie. Y conseguir el RUT tampoco es fácil.

Es un país altamente burocrático que no facilita las cosas. No sé si es por su historia, por su idiosincrasia, por su política o por todo junto, pero lo que es real es que no es fácil no ser chileno en Chile…

Para una cuenta de banco, necesitas RUT; para un contrato telefónico, necesitas RUT; para comprar un coche, necesitas RUT, y para ello sí que hay un RUT especial que es el de inversionista extranjero. Y ése es el que tuvimos que sacar.

Así que aquí te cuento los pasos que hemos tenido que seguir para poder tener, al fin, nuestra motorhome, con nombre provisional, asegurada, y en ruta.

Después de un mes en Santiago, hace 4 días que emprendimos de verdad el viaje. Y hoy ha sido la primera noche que hemos pasado durmiendo en nuestra “BucchiVan” (pronunciada Buquivan… Sí, así queremos que se llame el papá y mamá de esta familia. Los hijos prefieren la furgoneta del tiempo, jajaja). (*Actualización: Os diré que a casi tres meses de viaje, seguimos sin naming de nuestra casita rodante).

Después de reunirnos virtualmente con nuestros primeros ángeles del viaje, El vuelo de Apis, tuvimos muy claro que debíamos pensar en un vehículo. Viajar con niños y sin coche no era para ellos opción de disfrute del viaje, o mejor dicho, era otro tipo de viaje. Así que a menos de dos meses de volar a Chile, decidimos comprar un vehículo y cambiar las cuentas y los números. Gracias Andrés e Ingrid ;)

Cómo comprar una autocaravana en Chile
Cómo comprar una autocaravana en Chile

1. La búsqueda

En esos previos ya estuvimos buscando furgonetas desde España (bendita tecnología) y no había mucho donde elegir. Además, la categoría Motorhome es difícil porque no puedes filtrar mucho. No hay cultura furgonetera. Aunque Sintas se encargó de buscar y buscar y pudimos empezar con algo de información.

Llegamos a Chile y vimos algunas páginas con alternativas. Casi todo era caro y con muchos kilómetros. Es verdad que nuestro presupuesto inicial era menor, y ahí había aún menos. Sin embargo, cuando decidimos aumentarlo pidiendo ayuda, había más alternativas aunque todo caro y no muy “apañado”. De gran ayuda fue tener a Ulises, un español compañero de mi primer ángel (Ana) en Chile, que como furgonetero conocía grupos, trucos y nos iba enviado opciones todas muy bien recibidas.

2. El RUT

Conseguir RUT de inversionista extranjero no fue fácil. Que si una comuna, que si otra (ayuntamientos), que aquí sí y aquí no, que la dirección está mal, que ya no existe, que te mandan a un lugar y era otro…  Así que al fin, después de dos días de gincana, lo logramos. Rellena un formulario y encuéntrate con gente seria atendiendo. Pocas sonrisas e incluso alguna mala cara. Menos mal que el señor que nos ayudó a entregar el documento en el SII (Servicio Impuestos Internos) tenía familia en España! Yujuuu otra vez. Ya lo teníamos. ¡El provisional! El otro llegará a un domicilio (¿Pero no habíamos quedado que no vivíamos allí? Vuelta a pedir un favor. Menos mal que los ángeles vuelven a estar presentes ;).

Así que toma nota. Es importante tener un domicilio de confianza donde enviar mucha documentación.

3. Nuestra furgoneta

Vimos nuestra furgoneta. La encontramos (o eso creíamos): una Citroën Jumper camperizada. Fuimos a verla y el vendedor nos la enseñó amablemente. Estaba, además registrada como casa rodante (algo muy difícil en Chile). Así que nos dimos un día para pensar.

Llamamos para decirle, un día después, que sí… Pero… ya la había vendido! Hacía una hora!! Cachis!

Cloe entonces se puso muy triste y decidió pedir al Universo que fuera para nosotros. Volviendo de una excursión hermosa, me veo a Cloe susurrando. “Por favor Universo, que la furgo sea para nosotros”. Así una y otra vez… Niñita mía… Madre, que por su hija MA-TA… le escribí al señor contándole la pena de Cloe y el vendedor se sensibilizó y… nos dijo que ok! Era nuestra! (O eso creíamos otra vez!)

4. Burocracia

Lograr que el dinero estuviera en Chile con el puente del 1 de noviembre por medio no fue tarea fácil. Ahí llegó la primera complicación burocrática con sus límites bancarios. Y el vendedor quería el dinero ya. Así que, mientras disfrutamos de pensar en soluciones desde la casa de Ana y nos echamos unas risas y movimos hilos, oh la la! Otro ángel, Diego, amigo nuestro, nos echó una mano. El es chileno aunque no vive en Chile. Transferimos el dinero y a esperar… Y tardó más de lo esperado. Cosa que nos hizo ponernos nerviosos a todos, incluidos a Diego, a su familia y al vendedor… Benditos chilenos que nos hemos encontrado que nos están ayudando mucho mucho mucho ;)

Así que aquí solo puedo decir que tuvimos un equipo entero de ángeles (incluidos suplentes) donde había, amigos, conocidos, familiares de amigos, de conocidos, familiares cercanos, más lejanos y finalmente un cheque con el importe necesario. Ay, que parece que ya es nuestra!

5. El pago

Ya teníamos el dinero. Nunca antes había adorado tanto a un cheque. Vamos con dinero encima. Vaya, estamos protegidos por la calle, no lo sabía pero así era… Protección surrealista pero protección. Rumbo al banco, a ingresar. Un banco repleto de gente. ¿Y si decimos que estoy embarazada? Llevar tanto billete encima no era misión sencilla para mis miedos. Quiero entregarlo ya!! Así que alguien me debió de oir y no había apenas cola justo en nuestra tarea. 

De ahí a por papeles, al Registro civil a hacer la transferencia (no aceptan tarjetas que no sean chilenas, o al menos las 3 nuestras no funcionaban ahí). ¿De verdad la furgo va a ser nuestra?

Sí sí sí, dinero entregado, transferencia hecha y… Ay que no está actualizada la información…

Otra vez. Una persona muy amable que había vivido en Pamplona, hizo una llamada y listo! Ya lo teníamos… La furgo era nuestra! Sin seguro y sin cinturones pero nuestra, al fin!

6. Los cinturones

Los cinturones fueron otra odisea. Desde el sí habitual de los chilenos hasta el lograrlo, vimos varios talleres, personas y gente que decía que sí y después era un imposible.

Una semana de síes y definitivamente era un no… Hasta que finalmente, la calle 10 de julio, una zona exclusiva de talleres, una jungla para Sintas divertida, fue quien nos lo puso. 5 días después para una cita y en un día de trabajo 3 personas. Eso sí, trabajo hermoso. Fotos y hale! Muy recomendable. Si tienes que poner cinturones en Chile, te recomendamos dónde ir ;)

(¿Quieres saber que los cinturones estaban super currados aunque luego las sillas se resbalaban? Las sillas son obligatorias en Chile y comprarlas también fue divertido. Aunque mejor lo dejamos para una anécdota más)

7. El seguro

El seguro fue otra aventura. Como que no hay empresas uqe aseguran motorhome. Un corredor nos prometía que sí. Dos días de espera para un no. Otra señora que sí, 2 días después, que no. Y mientras, nosotros con el SOAP, seguro básico y esperando respuesta. Finalmente, que si no aseguran como motorhome, que si no existen empresas que si bla bla bla, y nosotros, ¡Queremos un seguro!!! Así que ahora solo puedo deciros que nos costó, que pasaron aún más días y que ya lo tenemos! Seguro a todo riesgo sin franquicia. ¡Yujuuu!

Cómo comprar una autocaravana en Chile
Cómo comprar una autocaravana en Chile

Así que ya tenemos nuestra furgo, nuestro sueño y deseo. Ya estamos en ruta y avanzando como podemos sin poder tener contrato wifi.

Así que mi reflexión última es que si te vas a comprar una motorhome en Chile, vengas cargado de paciencia, de sentido del humor, y pienses que no es fácil, pero que lo lograrás, o eso espero.

Confío en que venderla no sea tan difícil. En un tiempo, la venderemos. Si buscas una bonita y cuqui, escríbenos que te la reservamos! ;)

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