Nuestra estancia en Cochabamba

Fuimos a Cochabamba, en Bolivia, porque queríamos conocer a Mayte y su proyecto personal, la Asociación Creamos.

Lo que no nos imaginábamos era estar un mes disfrutando de esta ciudad con tanto flow.

Si fue Creamos lo que nos llevó hasta allí (y sin duda, nuestros amigos de El vuelo de Apis, que nos hablaron de ello), lo que no sabíamos es que Mayte Losada, su fundadora, nos llevaría a quedarnos tanto tiempo disfrutando de sus proyectos y su propia energía.

Hoy quiero hablarte de algunas de las acciones que pudimos llevar a cabo, no solo “lúdicas”, sino también más emocionales y personales; y que hicieron de Cochabamba un lugar de Bolivia que nunca olvidaremos.

  • Creamos es un hogar de niños que han sufrido abandono; y pudimos compartir de primera mano muchísimos momentos con ellos. Los bebés nos tenían enamorados, sobre todo a Cloe y a Kian, además de a Dhara y Marta, de Los mundo. Y los niños más mayores también nos engatusaron con sus miradas, sus abrazos y sus historias.

Me sentí una privilegiada compartiendo juegos con los niños y las niñas; y canciones y cuentos con los bebés. Y lo mejor, sin duda, fue hacerlo de la mano de Cloe y Kian.

Poder estar en contacto con otra realidad, estoy segura de que ha aportando un plus de empatía a toda la familia.

En Creamos también pude hacer una sesión improvisada para los trabajadores, y fue también un regalo. Abrazos, miradas y confianza gracias a los juegos que pudimos compartir.

  • Otra de las áreas de trabajo que tiene Creamos, es que apadrina niños de comunidades indígenas que están en riesgo de morir. Y tuvimos la suerte de poder ir dos días a visitar distinas comunidades indígenas: Larati y Sapanani. Fue muy bonito subir a la montaña y compartir con ellos comida y también sonrisas, además de trenzas ;).

Cada cierto tiempo, se juntan todos los ahijados con sus familias y Creamos organiza una jornada para compartir y seguir en contacto. Allí pudimos disfrutar también de una sesión de juegos. Para mí fue todo un reto porque eran muchísimos. Sin embargo, fue muy divertido y nos reimos mucho. Además, Mayte me propuso el regalo de organizar un taller para los adolescentes, donde poder motivarles y así ver si podríamos compartir cómo se sienten y cómo están. Ya que el riesgo de entrar en pandillas o perder su vínculo con la comunidad es grande.

Un taller que me sirvió a mí muchísimo.

  • Mayte, además de Creamos, dirige un proyecto que se llama San Lucas, que tiene varias líneas de actuación, todas ellas en pro de los más necesitados. Tiene además un equipo estupendo que solo piensa en ayudar y favorecer las necesidades de aquellos que tienen más problemas.

Una de sus líneas de acción es acompañar a las familias con hijos con necesidades especiales. Bolivia no facilita con políticas sociales apenas apoyos; y por lo tanto este tipo de proyectos son muy necesarios.

Una tarde de formación donde se juntaban las madres, me propusieron hacer una hora y media de juegos con ellas. No tengo palabras, solo agradecimiento. Fue muy hermoso para mí. Iba muy nerviosa, entre el lenguaje, que muchas hablan sobre todo quechua, y la timidez, no sabía cómo saldría. Y fue una experiencia muy satisfactoria para todas.

  • Parques en familia. Cochabamba es una ciudad con multitud de parques donde jugar y disfrutar. Pudimos compartir muchísimos momentos en parques hermosos y muy pensados para la infancia.
  • Mercados de todo tipo. Qué hermosura pasear por la Cancha, por mercados de ropa usada, mercados de ropa, comercio a todas horas y por muchos lugares, mercados más ordenados, más caóticos, frutas de todo tipo y muchos jugos y helados naturales!
  • Helados y parques de niños. Otro de nuestros atractivos fue visitar heladerías con parques infantiles y disfrutar y correr. Cochabamba está llena de ellas.
  • Teatro y cine. Aladdin fue nuestra película. También pudimos ir al teatro, al proyecto Martadero, un espacio hermoso muy parecido al matadero de Madrid, que fomenta la cultura en toda la ciudad. También pudimos pasear por la Bienal de Arte Urbano, que justo se celebraba mientras estábamos allí; y había muchísimos artistas decorando paredes con mensajes de cuidado del Medio Ambiente.

También en Martadero pude grabar junto a Dani algunos vídeos de Froggies para un proyecto muy bonito con Movistar (esto lo adelantaré cuando lo tengamos en antena ;)

  • Círculo de mujeres. En Cochabamba pudimos asistir Mayte, Marta y yo a un círculo de mujeres y también fue hermoso regalarnos ese ratito para nosotras, para conectarnos, para redescubrirnos, bailar, reír y compartir.
  • Constelaciones familiares. Si llevaba todo el viaje con ganas de volver a constelar, en Cochabamba me quité esa espinita junto a Marta. Gracias Marta por acompañarme. Fue muy hermoso y, aunque no puedo contar nada de lo que vivimos allí, solo diré que si no sabes qué son, escríbeme y te cuento. Mi experiencia con esta terapia es maravillosa y muy transformadora.

Finalmente ha quedado un post un poco largo, aunque diré que esta estancia lo merecía. Cochabamba es y ha sido para nosotros, uno de los lugares especiales del viaje. Una ciudad llena de vida, donde la comida está riquísima y muy barata. Una ciudad que nos llenó y nos regaló recordarla siempre con nuestros compañeros de Bolivia, Los mundo.

Toda una ciudad cargada de recuerdos.

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